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11/1/08

La familia psicosomática


Dentro de las explicaciones de estos modelos se especifican tres componentes fundamentales: el biológico, el psicoemotivo y el socioambiental, en donde, dependiendo de la atención que depositen sobre uno de estos componentes (descuidando frecuentemente los otros o en ocasiones, se trata de relacionarlos).
Del estudio que se ha realizado con familias que tienen un miembro que padece un problema psicosomático, principalmente en niños (Familias Psicosomáticas), se postula que se presentan determinados tipos de organización familiar están estrechamente relacionados en el desarrollo y mantenimiento de síndromes psicosomáticos, en donde los síntomas (de dichos niños) juegan un papel importante en el mantenimiento de la homeostasis familiar (Minuchin, 1978). Por lo que el síntoma no puede ser definido solamente como la conducta de un miembro de la familia sino como producto de la interacción de todos los miembros, en otras palabras ahora la acción de una parte, es simultáneamente, la interrelacion de otras partes del sistema.
Desde esta óptica se establece la existencia de tres facto res que en conjugación facilitan el desarrollo de enfermedades psicosomáticas en niños (Minuchin, 1978; Pardo, 1984):
1) El niño se encuentra fisiológicamente vulnerable, es decir, se encuentra presente una disfunción orgánica específica, esta vulnerabilidad se encuentra relacionado a factores hereditarios en la familia.
2) La familia de estos niños presentan 4 características transaccionales que proveen el contexto para utilizar la enferme dad como un modo de comunicación y protección de la homeostasis.
Dichas pautas transaccionales son conocidas como
a) amalgamamiento que se refiere a una forma extrema de proximidad e intensidad en las interacciones familiares, los miembros de la familia se encuentran sobreinvolucrados recíprocamente;
b) sobre protección que alude al alto grado de preocupación de los miembros de la familia por el bienestar de todos, los cuales se encuentran hipersensibles a las señales de tensión que denotan la aproximación de niveles peligrosos de conflicto;
c) rigidez, aspecto que caracteriza más constantemente a los sistemas patológicos, la familia es particularmente resistente al cambio, sus relaciones con el exterior son particularmente escasas y se busca la conservación de la propia homeostasis;
d) falta de resolución del conflicto a través de una serie de mecanismos para evitar y no agravar el desacuerdo que se presente, ocultándolo para que no estalle nunca abiertamente.
Ninguna de estas características sola parece suficiente para despertar y fortalecer los síntomas psicosomáticos. Sin embargo, este grupo de patrones es considerado como característico de un proceso familiar que estimula la somatización.
3) El niño enfermo juega un papel muy importante en los patrones de evitación de conflicto de la familia, dicha función es una fuente importante de reforzamiento para sus síntomas.
Visto desde este punto de vista el síntoma del paciente adquiere un nuevo significado dentro del sistema, convirtiéndose en un regulador del sistema familiar. La efectividad del síntoma en la regulación de esta estabilidad interna refuerza tanto la continuación del síntoma como de los aspectos particulares de la organización familiar en el cual emergió.
Por tal motivo el proponer este modelo como otra alternativa que podamos utilizar para ayudar a mitigar el dolor de las familias que tienen este problema podría ser un tema de reflexión dentro de nuestra práctica como profesionales de la salud mental.
Trabajo presentado en el "II Encuentro de Psicología Clínica Institucional" organizado por el Hospital Psiquiátrico "Fray Bernardino Alvarez", 1991
Más en http://mx.geocities.com/systacad/fray5.htm